Header Ads

Ideas para hacer de tu escuela un lugar excepcional

¿De qué se ríe tu alumnado sordo?

Un artículo publicado el año pasado por investigadoras de la Universidad Federal de Río Grande del Sur (Brasil) revela que los chistes clásicos en la comunidad sorda fortalecen y reafirman la identidad de la cultura sorda, la cual se encuentra reconocida en la Convención de la ONU sobre los derechos de las personas con discapacidad (artículo 30.4).

Viñeta gráfica de Oreja Voladora: cuando, de repente, llueve
Viñeta gráfica de Oreja Voladora, proyecto de la artista y emprendedora sorda Isabel de las Heras (imagen: Oreja Voladora)

Las autoras del artículo explican:

Una de los autoras de este artículo entró en contacto con los chistes sordos cuando se estudió en una escuela para sordos/as, hace aproximadamente veinticinco años. Allí, algunas personas sordas siempre contaban chistes e historias durante el recreo, descansos y encuentros, reuniendo a un gran número de compañeros/as. Algunos chistes se repetían, a veces modificados en algún detalle, pero siempre generaban un clima de buen humor, de relajación y de alegría.

Los chistes y relatos se transmiten de generación en generación, es decir, se corresponden con los denominados relatos de tradición oral, que bien podría decirse en este caso que son relatos de tradición signada (recordemos que de acuerdo con la RAE, el verbo signar significa "comunicar o expresar algo mediante lengua de signos o de señas"). De esta manera, la tradición signada serían las expresiones culturales que se transmiten de generación en generación y que tienen el propósito de difundir conocimientos y experiencias a las nuevas generaciones, incluido el humor de la cultura sorda.

Las investigadoras de la Universidad Federal Río Grande del Sur autoras del artículo: Carolina Hessel y Lodenir Karnopp
Las autoras del artículo: Carolina Hessel y Lodenir Karnopp.


Tipos de chistes

Las autoras del estudio realizaron un corpus a partir de libros, páginas web, DVDs y grabaciones en vídeo. Con el análisis categorizaron los chistes en dos grandes grupos:

  • Reírse de nosotros/as mismos/as, en este caso las propias personas sordas.
  • Reírse de los demás, en este caso de las personas oyentes.


Reírse de nosotros/as mismos/as

En los chistes en que se ríen de sí mismos, se muestran muchas veces las ventajas asociadas a la vida cotidiana de ser una persona sorda, al mismo tiempo que destacan el valor de la lengua de signos y alertan de posibles accidentes que pueden ocurrir en la comunicación en lengua de signos debido al uso de las manos. Las autoras ponen como ejemplo el clásico chiste "King Kong sordo":


Todas las versiones de este chiste se refieren al aplastamiento trágico e inesperado de la chica cuando King Kong realiza el signo de "casarse", que en lengua de signos americana y otras lenguas de signos se ejecuta juntando las palmas de las dos manos. En ocasiones, King Kong es sordo, pero en otras narraciones, como en el anterior vídeo en lengua de signos americana, la chica es sorda y King Kong oyente aunque sabe lengua de signos:

Lo que caracteriza este tipo de chistes es que solamente produce risa si las personas saben lengua de signos. Por ejemplo, en este caso, es necesario conocer el signo correspondiente a "casarse" en lengua de signos americana.


Reírse de los demás

Respecto a los chistes para reírse de los demás, según las autoras, lo que hacen es evidenciar el valor de la lengua de signos, sus ventajas y su riqueza, frente al desconocimiento de las personas oyentes. En otros casos, muestran las limitaciones, dificultades y errores de las personas oyentes por no saber lengua de signos.

Las autoras ejemplifican este tipo de chistes con el clásico "el árbol sordo", para el que encuentran sus orígenes a 35 años atrás y siendo incluso citado en artículos científicos. El chiste puede verse en el siguiente vídeo en lengua de signos brasileña (libras) dirigido a público infantil. Aunque está en lengua de signos brasileña, utiliza muchos recursos expresivos y clasificadores:


Como indican las autoras, este chiste presenta pequeñas variaciones pero casi siempre con los mismos personajes: el leñador, el médico y el árbol sordo. Y en todas las versiones analizadas se ve claramente que si el leñador supiese lengua de signos, no necesitaría pedir ayuda al médico. Por ejemplo, la siguiente versión en lengua de signos americana:



La importancia del humor en la escuela

Muchos/as expertos/as señalan los beneficios del humor en la escuela. Begoña García, Doctora de la Universidad de Valladolid dice:

Si se aplica en la enseñanza se logrará que los alumnos estén más motivados para aprender y les será más fácil retener la información que reciben que si se les suelta un sermón teórico que les resulte aburrido. Además, mejora el clima y el ambiente de clase, tanto con el profesor como entre los compañeros, y fomenta la creatividad

Además, en el caso de las personas sordas, el humor ayuda a la aceptación de la diferencia e inmuniza frente a la marginación social.



Fuentes:

No hay comentarios

Con la tecnología de Blogger.