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¿Por qué el oralismo no escucha? (Parte 3)

Esta es la tercera parte de una serie de seis artículos sobre los motivos por los que el oralismo rechaza irracionalmente los beneficios de la lengua de signos. A continuación veremos la falacia del costo perdido como otra posible explicación psicológica a este comportamiento.

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La falacia del costo perdido

Hace más de 30 años que se sabe a ciencia cierta que el ser humano tiene un comportamiento poco racional ante las decisiones. Las investigaciones demuestran que a las personas les cuesta abandonar una decisión para adoptar otra que podría proporcionarle mejores resultados. Lo más sorprendente es que mantienen su decisión aunque tengan evidencias de que pueda ser errónea. Para ello, incluso recurren a distorsionar su visión de la realidad inflando sus probabilidades de éxito.

Este comportamiento se resume así:

La cantidad de tiempo que ya pasó en una tarea influye en la elección humana sobre su continuidad. Este tiempo dedicado, conocido como el "costo perdido", reduce la probabilidad de abandonar la búsqueda de una recompensa, incluso cuando no hay indicios de un posible éxito.

Parodia sobre la falacia del costo irrecuperable (imagen: Yorokobu)

Esta falacia también es conocida como falacia del costo irrecuperable, falacia del costo hundido o falacia del Concorde. Hay numerosos ejemplos de este comportamiento irracional en la vida cotidiana: continuar leyendo un libro que no gusta hasta el final solo porque ya se ha leído la mitad, seguir en una relación sentimental porque ya se le han dedicado años de amor y sacrificio, o mantener un negocio que amenaza con hundirse porque se ha invertido gran cantidad de esfuerzo y dinero (llevando muchas veces a la ruina).

En la Wikipedia se explica de forma muy sencilla:

los argumentos para seguir invirtiendo en el proyecto no se deben basar en el miedo a la pérdida de lo invertido sino en las expectativas de funcionamiento del proyecto ambas cosas totalmente independientes. Si no hay esperanza de ningún éxito para la inversión, entonces, el hecho de que uno haya ya metido un montón de dinero y esfuerzo no justifica tener que seguir perdiéndolo para no afrontar el error inicial

Por cierto, que recientemente en 2018 se publicó en la revista Science, una de las revistas científicas más prestigiosas del mundo, una investigación que demuestra que este mismo comportamiento lo tienen las ratas y los ratones.

Conferencia de TEDx titulada "Abandonar es de ganadores", en la que se habla de la falacia del costo perdido.

Este es uno de los motivos por los que a mucha gente le cuesta tanto rectificar decisiones erróneas. Cuando alguien lleva unos cuantos años trabajando en educación de las personas sordas, no resulta extraño encontrarse con alguna familia que se queja de que su hija o hijo sordo no habla tan bien como aquel otro o que no tiene tan buenas notas en el colegio, planteándose la posibilidad de aprovechar los beneficios de la lengua de signos. Pero la mayoría no lo hace porque fue lo que decidió en el primer momento y después de muchos años de esfuerzo y dinero invertido, cree que ya ha llegado al punto de no retorno.

Cuantos más años transcurran desde que las familias de niños/as sordos/as adoptan el oralismo, más probable será de que caigan en la falacia del costo perdido, creyendo que ya no vale la pena intentarlo con la lengua de signos.

El problema es que el desarrollo de la lengua oral en los/as niños/as sordos/as es percibido en el oralismo como lo opuesto al uso de la lengua de signos, cuando las investigaciones muestran que, en realidad, la lengua de signos contribuye al desarrollo de la lengua oral, es decir, el bilingüismo en ambas lenguas es totalmente viable y recomendable (ver, por ejemplo, esta investigación en la que se demuestra que la lengua de signos potencia el desarrollo de la lengua oral). Así que abrirse a la lengua de signos nunca supone un costo perdido sobre el esfuerzo y dinero invertido en el desarrollo de la lengua oral.


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Fuentes:
  • Arkes, H. R., & Blumer, C. (1985). The psychology of sunk cost. Organizational behavior and human decision processes, 35(1), 124-140. En línea: https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/0749597885900494 [último acceso: 09/09/2018]
  • Sweis, B. M., Abram, S. V., Schmidt, B. J., Seeland, K. D., MacDonald, A. W., Thomas, M. J., y Redish, A. D. (2018). Sensitivity to “sunk costs” in mice, rats, and humans. Science, 361(6398), 178-181.

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