¿Por qué las despedidas de las personas sordas son tan largas?

Si tienes experiencia en la comunidad sorda y has quedado varias veces con grupos de personas sordas o si eres una persona sorda, seguramente te habrás dado cuenta de que las despedidas son más largas. Es habitual que las personas sordas sean las últimas en salir de una cafetería o restaurante, cuando ya todas las personas oyentes se han ido, o que una despedida en la calle se alargue incluso hasta más de una hora desde la primera vez que dijeron que se marchaban.

Igualmente, si trabajas en una escuela bilingüe en lengua de signos y lengua oral de niños/as sordos/as, probablemente te habrás dado cuenta de que los/as niños/as sordos/as "hablan más" (mayor interacción signada) o que es más difícil hacerles regresar del recreo, por ejemplo. Esto suele molestar a los/as profesionales oyentes desconocedores de la cultura sorda.

Foto: Zen Chung en Pexels

Cronémica

En inglés esto se denomina "long Deaf goodbye" (la larga despedida sorda), ha sido bien observada en la investigación y Holcomb lo denomina "ritual formal de despedida". Esto no es ninguna tontería. La forma en la que la gente percibe y usa el tiempo es algo cultural que varía entre sociedades o grupos culturales y se estudia en la cronémica, una de las subcategorías de estudio de la comunicación no verbal. La percepción del tiempo influye en la forma en que nos comunicamos, la puntualidad, la interacción personal e incluso la disposición a esperar a otra persona. Esto es fácilmente observable en el comportamiento comunicativo entre personas de entornos urbanos y rurales: aunque no se puede generalizar, todos podemos tener la experiencia de encontrarnos con una persona en la calle de la ciudad y el intercambio comunicativo apenas dura unos minutos. Sin embargo, una persona que vive y trabaja en el campo, con menor número de interacciones humanas, probablemente esté más dispuesta a alargar la conversación y a contar más detalles.

Una investigación 2003 por la Universidad Estatal de Nuevo México, en Estados Unidos, en la que se investigaba cómo las personas sordas se comunican con las personas oyentes, formaron grupos cinco personas sordas con las que llevaban a cabo sesiones para debatir diversas cuestiones y el investigador observó lo siguiente:

Cuando las personas sordas se reúnen, están dispuestas a pasar tiempo interactuando entre ellas, y lo hacen sin prisas. De hecho, al final de la reunión de nuestro grupo focal, los miembros del grupo se quedaron en la sala de grabación para interactuar un poco más entre ellos. Hubo que animarles a salir para que el técnico pudiera cerrar el estudio. Aunque esto no sea exclusivo del mundo de las personas sordas, pasar más tiempo juntos es normativo, casi esperado (Goss, 2003).

Este comportamiento forma parte de la cultura sorda y debe ser respetado, como cualquier otra diferencia cultural en la percepción del tiempo en cada grupo social o cultural. En la cultura sorda norteamericana suele denominarse a esta situación "Deaf Standard Time (DST)", es decir, tiempo sordo estándar. A menudo se refieren a ello como una forma de recordarse que no debe haber sentimiento de culpabilidad por un comportamiento culturalmente aceptado en la comunidad. En el siguiente vídeo puede verse una teatralización de una situación DST:


¿Por qué se alarga la despedida?

Las causas de este comportamiento suelen encontrarse, por un lado, en el menor número de oportunidades de comunicación signada cara a cara en las personas sordas al vivir en un entorno esencialmente oyente (trabajo, familia, comercio, vida social, etc.), por lo que no saben cuándo será la próxima ocasión en que la podrán volver a juntarse. Y, por otro lado, por el fuerte vínculo social de la comunidad sorda, que predispone a un intercambio comunicativo más profundo y extenso.

Esto también puede influir en la puntualidad de las personas sordas. No necesariamente llegan más tarde a las citas pero, por ejemplo, cuando un grupo de personas sordas espera a otro grupo también de personas sordas, es de esperar que no se encuentren a la hora acordada, pues ambos grupos se toman su tiempo en la comunicación de camino. Así, son frecuentes las paradas mientras se va caminando por la calle cuando la conversación se vuelve más intensa o las paradas para iniciar una nueva conversación sobre cualquier cosa que haya captado su atención por el camino, como los productos expuestos en el escaparate de un comercio.

En definitiva, como ya afirmaba en 1980 la investigadora Carol Padden, de la Universidad de California en San Diego, las personas sordas dan más importancia a las personas y a las relaciones, que al reloj.

No te pierdas el gag del famoso humorista sordo Flow TV, que ironiza en el siguiente vídeo sobre la larga despedida sorda:

Conceptos clave:

  • Long Deaf goodbye.
  • Deaf Standard Time (DST).
  • Cultura sorda.
  • Cronémica.


Fuentes:

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