Cuando se habla de implantes cocleares, suele asociarse a la idea de milagro médico o tecnológico, dándose por supuesto su beneficio. Si alguien quiere pararse a cuestionarlo, puede incluso ponerse en duda su buen juicio o, cuando menos, conllevar una enorme presión médica y social (como ya denunció la profesora investigadora Esperanza Morales, ver aquí).
Conviene recordar que los implantes cocleares son productos sanitarios de alto coste, desarrollados, fabricados y comercializados por grandes corporaciones multinacionales. Y como cualquier producto de este tipo, están atravesados por intereses económicos, estrategias de mercado y discursos cuidadosamente diseñados.
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| Imagen generada por Microsoft Copilot, sin uso de modelos humanos reales |
Cuando el implante deja de ser “solo medicina”
Hubo dos casos judiciales muy sonados que evidencian, cuando menos, prácticas de dudosa buena intención sanitaria y que evidencian sus grandes intereses comerciales. Las empresas pueden y están dispuestas a pagar miles e incluso millones de dólares para continuar en su negocio . Estos episodios muestran que la tecnología del implante coclear no es ajena a prácticas comerciales agresivas diferentes a las de cualquier otra tecnología. La pregunta no es si debemos alarmarnos, sino si deberíamos empezar a dejar de idealizar al implante coclear.
Caso 1: sobornos por implantes de Cochlear Americas
Año del caso: 2010 (aunque los hechos ocurrieron entre 1998 y 2004).
Resumen: este caso se originó a partir de una denuncia de irregularidades presentada en 2004 por la ex vicepresidenta y directora financiera de la propia Cochlear Americas (subsidiaria de Cochlear Limited, que gana casi 1.400 millones de euros al año). El gobierno de los Estados Unidos intervino en la demanda en 2007. La acusación principal sostenía que la empresa pagaba sobornos a médicos y audiólogos para que estos recetaran exclusivamente sus implantes cocleares a pacientes beneficiarios de programas federales de salud como Medicare y Medicaid.
Qué ocurrió: la investigación reveló que Cochlear Americas operaba programas de gratificaciones mediante los cuales ofrecía presuntas "remuneraciones ilegales" en forma de créditos para la compra de productos, regalos, viajes pagados, donaciones y patrocinios. En palabras simples: sobornos. Estos supuestos sobornos tenían como objetivo convencer a los profesionales de la salud a elegir sus implantes cocleares sobre los de la competencia.
Cómo terminó: en junio de 2010, el Departamento de Justicia (DOJ) anunció que Cochlear Americas aceptó pagar 880.000 dólares para resolver las acusaciones civiles. Algunas fuentes elevan la cifra total en 950.000 dólares porque incluyen 70.000 dólares adicionales destinados a cubrir honorarios legales. La empresa no admitió responsabilidad legal, afirmando que el acuerdo se hizo para evitar los gastos y la incertidumbre de un litigio prolongado.
No hubo una condena penal tras un juicio, sino de un acuerdo extrajudicial, porque este tipo de acuerdos son una práctica habitual en el sistema estadounidense. La empresa negó formalmente las acusaciones, pero aceptó el pago para cerrar el caso.
Caso 2: el escándalo del Nucleus CI500
Año del caso: 2011 (retirada del producto) – 2013 (veredicto principal).
Resumen: este caso no fue sobre sobornos como el anterior, sino de la seguridad de los dispositivos. En 2011, Cochlear Limited retiró en todo el mundo su serie de implantes Nucleus CI500 al detectar que un fallo de fabricación permitía que la humedad se filtrara en el implante, provocando que dejara de funcionar o causando descargas eléctricas.
Qué ocurrió: miles de pacientes que ya habían sido operados e implantados con este modelo estaban expuestos a la posibilidad de que sus implantes fallaran, lo que requería costosas cirugías de sustitución. Uno de los casos más conocidos fue el de una niña de Estados Unidos cuya familia demandó a la empresa alegando que Cochlear Limited sabía que el diseño era defectuoso antes de que el dispositivo fallara y causara descargas eléctricas dolorosas a su hija.
Cómo terminó: en abril de 2013, un jurado federal concedió a la familia una indemnización de 7,25 millones de dólares, de los cuales 6,25 millones fueron en concepto de daños punitivos. El jurado determinó que Cochlear actuó con "desprecio imprudente" hacia la seguridad de los pacientes al no informar adecuadamente sobre los riesgos conocidos del producto.
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| La suma total de ingresos de todas las empresas fabricantes de implante coclear es de 2.090 millones de euros. |
La cadena de legitimación: del fabricante a la persona sorda
El problema no es solo el soborno explícito o el interés comercial por encima de la salud. El problema es la cadena de legitimación que se construye alrededor del implante coclear.
Todo empieza con el fabricante, que necesita vender un producto extremadamente caro. Continúa con estudios financiados directa o indirectamente por los propios fabricantes, con congresos y discursos donde el implante aparece como la solución óptima. Sigue con profesionales sanitarios que, aun actuando de buena fe, trabajan dentro de esas expectativas que les han enseñado. Pasa por administraciones públicas que justifican la inversión económica y termina, finalmente, en las familias y en la propia persona sorda, que reciben un mensaje prácticamente unánime: el implante coclear es un milagro.
Por supuesto, podrían decir que "milagro" es una metáfora, pero cuando se usa repetidamente o se promueven este tipo de discursos, la metáfora empuja a tomar decisiones condicionadas.
| La cadena de legitimación | |
| 1 |
Fabricante Necesita vender un producto extremadamente caro |
| 2 |
Estudios y congresos Financiados directa o indirectamente por los fabricantes |
| 3 |
Profesionales sanitarios Aun actuando de buena fe, replicando las expectativas que los fabricantes les enseñaron |
| 4 |
Administraciones públicas Deben justificar las inversiones económicas |
| 5 |
Familias y persona sorda Reciben un mensaje prácticamente unánime: el implante coclear es un milagro |
En este camino de halagos y medias verdades, las dudas son atacadas, los matices se difuminan y las experiencias negativas se silencian. La persona sorda no recibe solo un dispositivo tecnológico: recibe también una idea preconcebida de lo que debe sentir, esperar y valorar. Y, si no lo sientes así, el problema eres tú o has tenido mala suerte.
El discurso del implante coclear como un milagro está altamente institucionalizado.
¿Cuánto hay de beneficio real y cuánto de marketing?
Plantear esta pregunta no es irresponsable. Lo irresponsable es no plantearla.
Los resultados del implante coclear son absolutamente impredecibles hoy en día (aunque se sabe que algunos factores son favorables) y tiene riesgos que conviene conocer (ver la serie de posts explicando esto que empieza aquí). Sin embargo, la gente tiende a presentar el implante con éxito casi garantizado, alegando que todo depende de la propia persona que es implantada. El discurso es tan elocuente que toda la información sobre los riesgos, fracasos parciales o consecuencias psicológicas y sociales es prácticamente diluida o pasa desapercibida.
Aquí es donde el marketing se vuelve peligroso: cuando la expectativa supera a la evidencia, cuando el falso relato de éxito se convierte en norma y cualquier experiencia contradiciendo al discurso dominante se interpreta como un problema individual, nunca del sistema ni de la tecnología.
Así que la pregunta no es si el implante puede ser beneficioso para algunas personas. Sabemos que lo es. La pregunta es: ¿en qué condiciones, para quiénes, a qué precio y bajo qué discurso?
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EL DISCURSO
Escuchará y hablará como cualquier oyente. No necesita la lengua de
signos. Si usa la lengua de signos, no hablará. Hay factores que
favorecen su éxito, pero los resultados finales dependen del esfuerzo
del niño/a y de su familia.
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LA REALIDAD
Resultados del implante coclear altamente impredecibles y
desconocidos. Riesgos que conviene conocer. Evidencia científica de
que la lengua de signos potencia el aprovechamiento del implante
coclear sistemáticamente ignorada. Riesgo de privación lingüística de consecuencias severas.
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¿Y en España?
En el sistema sanitario español público, la compra de implantes cocleares se realiza, en principio, mediante concursos públicos sujetos a la legislación de contratación. Esto reduce algunos riesgos evidentes de soborno directo a profesionales.
Pero eso no significa que el implante coclear sea neutro en nuestro contexto. Los concursos públicos priorizan criterios económicos y técnicos, nunca experiencias vividas o calidad de vida a largo plazo. Las administraciones necesitan justificar la inversión, los hospitales necesitan mostrar resultados, y las familias confían en un sistema que raramente presenta alternativas en igualdad de condiciones.
Aquí no hace falta corrupción para que el resultado sea exactamente el mismo: que el implante coclear sea presentado como la única opción posible y correcta.
Reflexión final
Este artículo no va de demonizar al implante coclear, va de cuestionar los discursos alrededor de esta tecnología. Si has leído hasta aquí, ¡enhorabuena! Eres una de las pocas personas que lo habrá hecho, la mayoría hará una lectura diagonal del post pero, si sigues esta web Escuelas Excepcionales, sabrás que nunca se ha negado su beneficio alternativo a la audición, sino que trata de proporcionar información verídica que no se obtiene en ningún otro lugar, como la serie de hasta ocho artículos titulada "todo lo que aún no sabías sobre el implante coclear" (aquí).
El implante coclear no es un milagro por mucho que se empeñen en decirlo. El implante es una tecnología que genera más de 2.000 millones de euros cada año a las empresas y, como todo negocio tecnológico, está cargado de intereses económicos, discursos y relaciones de poder. Considerar el implante coclear como un tratamiento incuestionable para bebés sordos/as no es ciencia, es fe y la fe no siempre es suficiente.
Cuestionar el relato dominante no implica negar beneficios, sino recuperar la capacidad crítica. Implica reconocer que no todo lo técnicamente posible es lo humanamente deseable. Mientras no seamos capaces de entender el implante coclear sin marketing, seguiremos confundiendo éxito comercial con bienestar real. Y en medio de esta confusión, quienes más pierden no son las empresas ni las administraciones, sino las propias familias y personas sordas, especialmente las que se atreven a decir: esto no es lo que prometieron.
Sigue leyendo
Todo lo que aún no sabías sobre el implante coclear
Serie de ocho artículos con información contrastada sobre riesgos,
resultados y expectativas.
Fuentes:
- Denver Business Journal. (2010, 7 de junio). Cochlear Americas to pay $880K to settle allegations. https://www.bizjournals.com/denver/stories/2010/06/07/daily43.html
- Drug Injury Lawyers Blog. (2013, 19 de abril). $7.25M Cochlear ear implant defect verdict awarded to family of girl who suffered electric shocks. Altman & Altman, LLP. Disponible en: https://www.druginjurylawyersblog.com/725m_cochlear_ear_implant_defe_1/
- Getnick Law. (2010, junio). Cochlear Americas to pay U.S. $880,000 to settle False Claims Act allegations. https://getnicklaw.com/2010/06/cochlear-americas-to-pay-u-s-880000-to-settle-false-claims-act-allegations/
- HealthLeaders Media. (2010). Cochlear Americas pays $950,000 to settle federal kickback allegations. https://www.healthleadersmedia.com/strategy/cochlear-americas-pays-950000-settle-federal-kickback-allegations
- PR Newswire. (2010, 9 de junio). United States settles False Claims Act allegations with Cochlear Americas for $880,000. https://www.prnewswire.com/news-releases/united-states-settles-false-claims-act-allegations-with-cochlear-americas-for-880000-95961459.html
- U.S. Department of Justice. (2010, 9 de junio). United States settles False Claims Act allegations with Cochlear Americas for $880,000. https://www.justice.gov/opa/pr/united-states-settles-false-claims-act-allegations-cochlear-americas-880000



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